La agricultura ecológica se basa en
dos principios fundamentales, la producción de alimentos
naturales libres de sustancias químicas y tóxicas,
y la preservación del medio ambiente en las zonas de
producción. Para cumplir con tales principios, se aplican
distintas técnicas:
La fertilización.
Existen métodos naturales establecidos para aplicar
en la agricultura ecologica. El objetivo es conservar la fertilidad
y la actividad biológica del suelo. Para ello se utilizan
complementos con abonos verdes orgánicso. (ver
más sobre fertilización en la agricultura ecológica)
Rotación de
cultivos. La rotación alternada de cultivos
es una estrategia para conservar y permitir la recuperación
de niveles de nutrientes naturales del suelo además
de evitar los problemas fitosanitarios. (ver
más sobre rotación de cultivos)
Asociaciones de cultivos. La
asociación de cultivos aplica el concepto de complementar
especies para enriquecer. En una misma parcela se siembran
dos o más especies distintas que se benefician mutuamente.
Protección de
cultivos con setos y vegetación de los márgenes.
Una práctica muy efectiva es proteger con setos
que rodean cultivos y favorecen tanto las condiciones de crecimiento
de cultivos como la atracción de insectos polinizadores.
Cubiertas vegetales.
En el caso de cultivos de baja rotación, se
utilizan cubiertas que protegen el suelo de la erosión
natural, y además genera un ambiente propicio para
la protección de la biodiversidad. (Ver también
técnicas
de mantenimiento del suelo en Agricultura ecológica)
Integración agricultura - ganadería. El
ganado oficia de complemento para optimizar los rendimientos
de la actividad de la agricultura ecológica. Aportan
abonos orgánicos como el estiércol, necesarios
para reponer nutrientes en el suelo.